VISIÓN DE UNA SUDCALIFORNIANA

POR: SOFIA SUI-QUÍ GARCÍA.

¿CÓMO ES EL PRESENTE Y CUÁL SERÁ EL FUTURO DE LA ATENCIÓN DE LA SALUD PARA LA CIUDADANÍA DE BAJA CALIFORNIA SUR?

Antes de entrar en el tema que me ocupa en esta colaboración, deseo muy sinceramente que este año 2020, sea de una vida con salud y bienestar familiar para toda  la población de esta bendita entidad federativa que es nuestra maravillosa Baja California Sur. Que el Divino Creador, nos posibilite continuar existiendo y aportar nuestro esfuerzo a Sudcalifornia para engrandecerla. Gracias, muchísimas gracias, Sr. Pedro Juárez, por este excelente espacio que generosamente me proporciona.

En estos primeros días de enero de 2020, desafortunadamente tuvimos una situación  familiar que requería de atención médica urgente, dado que mi  hija sufrió un accidente de trabajo, al herirse la mano derecha y un dedo de la mano izquierda.

Fue llevada a urgencias del ISSSTE a la Clínica Hospital en esta ciudad capital.

Fue recibida por personal médico y de enfermería con atención pronta con calidad, pero desafortunadamente  poco se podía hacer al respecto,  al no contar con lo mínimo para la suturación requerida y todo lo  que conlleva la necesidad propia del incidente.

El médico tratante fue más que cordial y profesional en ello, pero le explicó que tendrían que esperar a que el instrumental saliera del proceso de esterilización correspondiente y lo necesario para la curación se haría hasta entonces, pues urgencias no contaba con más material disponible para el caso.

Es verdaderamente lamentable  la situación que priva en las grandes instituciones de salud como son el ISSSTE,  IMSS y el actualmente modificado o transformado SEGURO POPULAR.

Con conocimiento de causa puedo asegurar, porque desgraciadamente lo hemos  “vivido en carne propia”, que no es falta de ética profesional, sino por falta de presupuesto para la atención médica requerida, al no tener el presupuesto necesario, no existe  dotación ni tan siquiera de lo más elemental como son gasas, jeringas, etc., etc., el personal que labora no puede hacer milagros para sustituir  lo  que es indispensable para una urgencia.

Días después mi hija acudió al módulo Costa Azul, también perteneciente al ISSSTE, para renovar su certificación  o licencia médica.  Llegó a las 5.30 A.M. Y ya esperaban turno para obtener una ficha médica 3 personas más.

A las 6.30 A.M., personal de intendencia que atendía sus labores correspondientes,  les informó que no había servicio de entrega de fichas, ni consulta hasta nuevo aviso, porque los médicos de ambos turnos estaban de vacaciones y no existía presupuesto para contratar suplentes, que tendrían que buscar consulta en el “ISSSTE de la Bravo”,  trasladándose de inmediato a esa dirección. Inició un recorrido de módulo a módulo, oficina a oficina, ventanilla a ventanilla, hasta que en el colmo de la impaciencia y desesperación, les comentó que iría a quejarse a la Delegación y así lo hizo. Al llegar a la Delegación inmediatamente se le atendió y le indicaron que regresara a “x” módulo y ahí le proporcionarían la hora para que la atendieran en determinado consultorio. Tal como se le informó en la Delegación fue atenida en el turno y hora correspondiente.

Generalmente no acostumbro tratar asuntos personales y/o familiares en esta columna, pero debido a las anomalías presentadas es que me atrevo a externar este tipo de situaciones que mucho dañan a la derechohabiencia de esta gran institución de salud.

Hemos cotizado al ISSSTE por varias décadas, mi hija casi por 3 y su servidora por más de 5, al inicio por parte del Caro mi esposo, después como trabajadora en activo. Luego entonces, a qué se debe esta situación tan poco gratificante, dolorosa, desesperante, hasta llegar al extremo de no justificarse en ningún sentido.

Debo precisar categórica que no culpo al personal médico, de enfermería y demás que labora en esta institución de salud. El cuestionamiento obedece a la falta de presupuesto o de la atención debida de quiénes están al frente de la Secretaría de Salud a nivel federal y de ahí en cascada se viene a nivel estatal. Desconozco si esto sucede nomás en Sudcalifornia, o es una lamentable constante en las 31 entidades federativas restantes.

Cualquier atención puede esperar en las distintas secretarías del gobierno federal, estatal o municipal. Pero la salud, es y debe ser prioritaria en todo el territorio nacional, después la seguridad, educación y así sucesivamente.

En salud no se debe de dar ningún paso en falso, de ahí deriva la vida de la ciudadanía mexicana, no importa de qué estado de la República Mexicana, tampoco de qué condición socio-económica sea, ni mucho menos a qué partido político o credo religioso pertenezca, ni mucho menos cuál sea su edad cronológica. La vida va estrechamente ligada a la salud,  es un binomio  indiscutible, en esto no hay duda alguna.

¿Hasta cuándo habrá respuesta responsable a ello?. ¿Cuándo será la fecha histórica como memorable en que las instancias correspondientes declaren que habrá abasto seguro y suficiente de medicamentos, como respuestas a todos los requerimientos y asuntos pendientes para atender como los ya referidos líneas anteriores?.

Para concluir: Esperemos pues, que no transcurran meses y meses para una atención pronta y expedita, porque entonces no será pronta, ni mucho menos expedita,  donde esté también implícita la calidad con calidez para la derechohabiencia de las grandes instituciones de salud de la República Mexicana.

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