LA HISTORIA DE LOS FRENTES AMPLIOS II

Por. Héctor Murillo Aguilar

Una omisión involuntaria en el primer artículo fue no mencionar las dos guerras mundiales y el necesario surgimiento más en la segunda que en la primera, de la creación de frentes  en contra de las dictadura nazi fascista-populista de Adolfo Hitler, Benito Musolini o incluso de Francisco Franco.

La necesidad de los Frentes Amplios Opositores (FAO) y sus diversas denominaciones: Frente Único, Frente Popular, Frente Común, Frente Histórico, etc., etc., independientemente de los trasfondos ideológicos que algunos dirigentes les asignan, parten y tienen como objetivo la necesaria  acumulación de fuerzas para modificar la correlación de las mismas en los enfrentamientos, sean políticos o militares, pues tal como lo afirmaba el gran estratega Alemán C:V. Clawswitz, habrá que recordar que la guerra es la continuación de la política por otros medios. O bien tal como de manera coloquial se decía en la  Alemania decimonónica: “Cuando los bueyes trabajan por pareja, es más fácil la labranza de la tierra”.

Los frentes amplios pueden ser declarados explícita o de manera implícita, sin que se modifique o cambie sustancialmente su propósito.  De manera explícita es cuando existe un documento programático, un estatuto básico y una declaración a la prensa de quien, por qué, cuando, donde y hasta donde deciden formalmente ir juntos en la lucha. De manera Implícita corresponde al mecanismo de permanecer oculta la declaración (no el programa), para no alertar a la o las fuerzas contrarias,  sobre el pacto de unidad y lograr mayor contundencia en los golpes o actos que se ejecuten. Es conveniente no confundir la ley electoral y los procesos de coaliciones electorales, que guardan su propia dinámica legal con la existencia del FAO, debido a que éste,  superan con mucho, la coyuntura electoral.

Los y las dirigencias del Frente deben corresponder al número de entidades Federativas (32 + 5), representación proporcional al número de senadores y a los 2450 municipios de México, sus siete grandes regiones, microrregiones y  al universo de distritos electorales existentes. Sistema de ciudades, metrópolis y megalópolis, su población y variables de la misma. Su dirigencia deberá integrarse mediante la equidad de género, cuidando su adecuada triple integración Adultos-mayores-jóvenes, con un mosaico de posiciones ideológicas a su interior, que facilite y permita el rápido aprendizaje a los futuros dirigentes para el debate y la confrontación externa. Es preciso cuidar que las dirigencias por municipio, estados o nacionales estén doblemente constituidas por dirigencias de un círculo interno y la de un círculo externo, en el segundo deben aparecer figuras de la sociedad civi y ciudadana, no identificados con partidos políticos. En el primer círculo, deberán estar conformados por dirigentes de todos los partidos y organismos nacionales participantes.

El programa político, económico y social del frente amplio,  deberá ser claro, sentido, deseable, posible y ejecutable tanto en la lucha callejera como en la esfera de gobierno, la gente deberá identificar claramente la diferencia del mismo con el de los adversarios.

Ninguna fuerza, agrupación u organismo, que no colabore con el grupo en el poder, deberá permanecer ajena a la lucha. Por más diferente que sea su ideología, en el FAO cabemos todas y todos, Pues nadie desea un México donde no se pueda vivir bien, con certeza, legalidad  y dignidad.

El o los partidos y agrupaciones que más temprano que tarde se preparen e impulsen el FAO en cualquier región del país, estarán mejor preparados y pertrechados para hacer frente a la nueva etapa de la transición democrática de México y contribuir a la democracia y paz mundial.

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