EN LAS GARRAS DEL PUMA EL COMAL ACUSA A LA OLLA

Por Pedro Juárez Mejía

Que tal mis queridos verdugos de este bello Estado. La decisión que tomó el Gobierno Federal de liberar a Oviedo Guzmán López alias “El Ratón”, hijo del famoso narcotraficante Joaquín Guzmán Loera, causo escozor en algunos sectores de la sociedad mexicana y por ende, sudcaliforniana.

En el contexto nacional, el dirigente nacional del PAN, Marko Antonio Cortés Mendoza, informó que ese instituto político demandó ante la Fiscalía General de la República (FGR), al Presidente Andrés Manuel López Obrador y al Secretario de Seguridad Pública, Alfonso Durazo, por ser los responsables directos de la liberación del hijo del Chapo.

Debemos precisar que nosotros no estamos en contra, de la decisión del Gobierno Federal, en cuanto a la liberación de Oviedo Guzmán. Estamos en contra de la falta de inteligencia de la Secretaria de Seguridad Pública, para la organización y realización del operativo donde se atrapó al hijo del “Chapo”, a quien en pocas horas lo liberaron, para evitar una matanza de gente inocente.

Es un hecho irrefutable, que fueron los gobierno federales priistas, quienes poco a poco le abrieron las puertas a los grandes carteles del narcotráfico. Asimismo, es una realidad indiscutible que el Gobierno Federal de Felipe Calderón Hinojosa, negocio con uno de los principales carteles que operaban en el país. Protegió a un solo cartel y solo se dedicó a combatir a sus enemigos del cartel protegido.

Ahora los panuchos se desgarran las vestiduras por la decisión que tomó el gobierno federal; cuando en el sexenio de Felipe Calderón, se protegió a un solo cártel y activaron el avispero en las demás organizaciones delictivas.

Asimismo, los panuchos y/o panistas locales, critican airadamente a López Obrador, cuando en este sexenio, el gobernador Carlos Mendoza Davis, no pudo y se arrodillo ante los señores de la droga.

Que lejos están las bravuconadas, que dijo en Loreto, cuando era candidato del PAN a la gubernatura: “…contráteme como su gobernador y les prometo que en 15 minutos termino con la ola de violencia…” palabras, palabras menos.

Pasaron uno, dos, tres y hasta cuatro años, y Carlos Mendoza se ha tenido que tragar sus palabras, porque los delitos de alto impacto continúan, la ola de violencia no se ha detenido, a pesar de haber negociado con los distintos carteles que tienen controlada a la entidad.

Ahora la estrategia de los carteles, para demostrar su poderío, no son las ejecuciones mediáticas y/o las matanzas constantes y hasta masivas; ahora la estrategia es levantar, matar y enterrar a sus enemigos y así nadie sabe, nadie supo…

Es por ello, que sostenemos la teoría, que ni los priístas y mucho menos los panuchos, tienen la calidad moral, para criticar las decisiones del actual gobierno federal que encabeza López Obrador.

Y recuerden amigos lectores, ahí les dejo mi reputación para que la hagan garras…

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