OBSECUENTES-ABYECTOS VS CRÍTICOS DEL PRESIDENTE

Por: Héctor Murillo Aguilar

Cada vez que el presidente le baja dos rayitas a la polémica o diatriba con la antigua “Mafia del Poder”, sea en cualquiera de sus manifestaciones, sus críticos se alegran o se emocionan, no me incluyo en ellos por dos razones:

No considero –ni con mucho- enemigo, ni siquiera adversario al presidente.

Mi crítica es para que le vaya bien a México y a los mexicanos (Dado que al presidente invariablemente le irá bien), de hecho, ya le fue bien al ser electo presidente.

Por otro lado, la mayoría de  Los “críticos del presidente”, rara vez, casi nunca se atrevieron a criticar a los presidentes anteriores, a sus gobernadores, cipayos, lacayos y corifeos, vivían como el “Tio Lolo” como consagrados miembros del chayoterismo nacional. Cubrían las fuentes noticiosas mas importantes (Lease las que dejaban dinero), viajaban en autos, aviones y autobuses selectos y paseaban dia y noche su inmundicia  periodística, también lease servilismo.

Quienes hemos intentado –contra viento y marea- realizar “Periodismo de Investigación” o simplemente periodismo a secas, eramos o fuimos condenados como rémoras o vistos como personajes “Negativos” para la clase política y sus sirvientes. De vez en cuando alguien se compadecía y te aventaba el mote: “Que buenos artículos publica amigo, sígale así”.

En la academia sucede o suele suceder otro tanto, si fuiste crítico de los sistemas de explotación universitaria, no tan solo se te combatía y castigaba con menor carga académica, con los peores horarios, con las negativas certeras para tu mejora económica y para condenarte al destierro y olvido casi permanente. Así vimos alumnos que llegaron a rectores (Reptores) les llaman algunos, a otros accesar a los mejores puestos, e irse a las mejores universidades del extranjero, disfrutar de sus años sabáticos, fuimos objeto de denuncias penales por disentir, a no ser apoyados ni con medicamentos o seguridad social, vamos, ni siquiera a ser considerados  miembros del sindicato en igualdad de derechos, que solo valemos un cuarto de voto, por ser profesores de asignatura.

Por todas esas razones y muchas otras, yo no me puedo considerar “Crítico” del presidente, si acaso observador que señala, apunta siempre intentando decir lo que observa y realmente piensa. Le guste o no al mismo presidente (Lo que ni en sueños antes se toleraba)

Sería interesante que sus mas feroces y acérrimos críticos, también reconozcan los aciertos y la persistente actitud de vínculo del presidente con su población, que parece que a ningún ciudadano(a) le molesta o le quita el sueño.

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