“LEITMOTIV DEL O LOS DISCURSOS DEL SILENCIO”

Por: Héctor Murillo Aguilar

 

En diversos artículos anteriores, he intentado argumentar la importancia del o los discursos del silencio, los cuales normalmente estamos elaborando de manera continua desde que nos levantamos hasta que logramos conciliar el sueño.

Lo anterior parece cosa “sencilla” o “novedosa”, sin embargo,  no lo es ni en un sentido ni en otro, trataré de explicarlo: No es sencilla debido a que “Un Discurso del Silencio” apertura un campo o continente en la esfera de la Comunicación Humana y en cuanto a que no es novedosa, trataré de exponer algunas citas o proverbios de una inmensa cantidad de grandes pensadores al respecto:

“El silencio es un amigo que jamás traiciona”- Confucio-, “El que sabe no habla, el que habla no sabe” –Lao Tsé-, “El silencio es la primera piedra del templo de la Filosofía” –Pitágoras-, “Más vale permanecer callado y que sospechen de tu necedad, que hablar y quitarles toda duda de ello” –Abraham Lincoln-, “El camino a todas las cosas grandes pasa por el silencio” – Friedrich Nietzsche-, “Los silencios no prestan testimonios sobre si mismos” –Aldous Huxley-, “El silencio escuda y suele encubrir la falta de ingenio y torpeza de la lengua” -Fernando de Rojas-, “De todas las reacciones posibles ante una injuria, la más hábil y económica es el silencio” –Santiago Ramón y Cajal- y quizá,  la más paradigmática de todas: “Es mejor ser rey de tu silencio que esclavo de tus palabras” –William Shakespeare-.

Desde la perspectiva de la vida misma ¿Qué fue primero? El silencio o la Palabra, indudablemente el Silencio, y éste es el gran prolegómeno de la Palabra y se encuentra primero, antes del Veredicto de un Juez, del Diagnóstico del Médico, de la disertación del Erudito, del discurso del eminente académico,  del mejor orador(a), de la emisión de una orden, de un dictamen o sentencia, se encuentra antes de la emisión del mejor programa de Radio o TV, o del mejor discurso político. Se encuentra antes de la palabra y el signo de la escritura.

Empero el silencio, es mucho más que lo anterior: El ser humano pasa por regla general, nueve meses antes de nacer en el más sepulcral silencio y generalmente, un año o más después de haber nacido, de tal suerte que el silencio, literalmente, precede con mucho, todo discurso Oral o Escrito.

En esa misma tesitura, todo discurso, antes de ser Oral o Escrito es un discurso Silente. Empero el silencio, tiene su propio discurso y éste, por lo general, es el discurso que impide o permite la existencia humana o el avance o retroceso de la humanidad, That´s is the Question, ni más ni menos.

 

 

 

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