LOS ALTOS COSTOS DE LA DEMOCRACIA MEXICANA

Por: Héctor Murillo Aguilar

 

Si a cualquiera de nosotros se le ocurriera hacer caldo con albóndigas, pero finalmente, nos costara más caro el caldo que éstas, seguramente dejaríamos de intentarlo. Sin embargo, no ocurre lo mismo con el costo de la democracia en México. Año con año nos cuesta más el voto emitido por cada ciudadano(a) y seguimos empeñados en destinar más y más presupuesto a los partidos políticos nacionales, estatales y ahora candidatos independientes, más el Instituto y personal que labora en éste, que es el responsable de la realización o instrumentación del proceso electoral en México.

Según el último reporte la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), éste, solicitó al Congreso 29 mil 70 millones 267 mil 341 pesos para las elecciones del próximo año en las que se renovará, entre otros cargos, la Presidencia de la República, así como el Senado y la Cámara de Diputados.

El monto presentado en la propuesta de Presupuesto de Egresos de la Federación está basado en los cálculos del Instituto Nacional Electoral (INE), de la Fiscalía Especializada para la Atención de los Delitos Electorales (Fepade) y del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF).

El costo de cada voto en México, sería el resultado de dividir no el padrón total de electores en México que anda más menos en 88.9 millones de ciudadanos(a), sino de los que realmente votan que anda entre 50 a 54 millones de Mexicanos, empero entonces no dividiríamos los 30 mil millones sino 60 mil millones que es la cantidad sombra de la economía informal, que se invierte o con la que se financia a partidos y políticos tradicionalmente en México y en cualquier otro país de “Democracia Media”.

En el 2018 se renovarán 3,416 cargos o puestos políticos, concurrirán 3 federales (presidente, senadores y diputados), 30 estatales, ocho gubernaturas, la jefatura de gobierno de la CMX, presidencias municipales y diputaciones locales.

Consideradas las elecciones más grandes en la historia de México, el INE las aplicará de la manera siguiente:

*60% para la realización de la elección

*19% credencialización y resguardo de datos personales

*10% funcionamiento de áreas, coordinación de ines estatales e igualdad de género.

El resto dedicado a fortalecer la cultura civica, fiscalizar gasto a partidos políticos, monitorear tiempo de radio y televisión, etc.

¿Existe una política económica o diseño de política pública electoral en México?

Parece que no, nuestros expertos y especialistas están lejos de diseñar y presentar un proyecto viable que garantice que los partidos políticos realmente trabajen, que se baje el sueldo y salario a los altos funcionarios del INE, no se les otorgue tanto presupuesto a los partidos y no contraten expertos y propaganda del extranjero para sus campañas, que se revise la participación pública y privada de apoyo y que por supuesto, la derrama del presupuesto impacte positivamente a la economía nacional, en todos los sectores del mercado interno.

 

 

 

 

 

 

 

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