Clínica del Viajero estudia la salud mental de mexicanos deportados de EU

De la redacción.- La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) tiene en marcha estudios sobre el estado de salud mental con el que llegan los mexicanos que son deportados desde Estados Unidos y que llegan al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México en vuelos especiales. Esta investigación es realizada por la Clínica de Atención Preventiva al Viajero (CAPV) y el Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades (CEIICH), informó a Crónica  el doctor Baruch Díaz, responsable de la CAPV.

Tras haber recibido el premio “Vacunar para dar oportunidades”, otorgado por el laboratorio farmacéutico Sanofi-Pasteur, el doctor Díaz explicó que la Clínica de Atención Preventiva al Viajero ha atendido más de 7 mil pacientes en el aeropuerto desde el año 2011, cuando entró en operación. Pero agregó que el trabajo que hace la UNAM en la terminal aérea más concurrida del país también ha servido para generar investigación, como ocurre en el caso de la salud mental de los migrantes deportados.

“Tenemos varias líneas de investigación con diferentes programas de la Universidad. En el caso específico de las personas deportadas, estudiamos cómo viven ellos la complejidad de haber sido expulsados de un país en el que, en muchos casos, habían vivido durante muchos años. Estudiamos cómo viven ellos la deportación y de qué manera encaran el proceso de reincorporación”, explica el doctor Baruch Díaz.

OTROS PADECIMIENTOS. Además de esos estudios sobre salud mental, en la misma CAPV se ha generado un banco de información que ha permitido esbozar algunas características de salud de las personas que viajan en México.

A partir de las bases de datos que han construido a través de las consultas a pacientes, los 13 miembros del equipo de la CAPV han observado que el 23 por ciento de los pacientes que acude a la Clínica de Atención Preventiva al Viajero tiene hipertensión; el 18 por ciento, obesidad; el 17 por ciento fuma más de un cigarrillo al día y el 11 por ciento tiene diabetes.

“Estos son datos originales que ha generado la UNAM y que permiten saber, por ejemplo, que en los aeropuertos hay muchos pasajeros que tienen riesgo de padecer algún problema cardiovascular y, entonces, podemos nosotros hacer programas de atención preventiva y campañas de prevención”, agrega el primer médico mexicano certificado por la Sociedad Internacional de Medicina del Viajero (ITSM por sus siglas en inglés).

Uno de los problemas de salud que se puede acentuar entre los viajeros es la trombosis del viajero o formación de coágulos de sangre en las piernas de personas con problemas de circulación que pasan muchas horas sentadas en salas de espera. Esos coágulos pueden desprenderse en algún momento y representar una amenaza para la salud de las personas, pues pueden obstruir la circulación de la sangre en corazón, cerebro o en las propias extremidades.

“Según nuestros cálculos, cada año pasan por el Aeropuerto de la Ciudad de México 7 mil 400 pacientes con riesgo de experimentar esta trombosis del viajero”, dice Baruch Diaz.

VACUNAS E INFECCIONES. Además de las líneas de investigación sobre trastornos de salud mental y sobre enfermedades del aparato circulatorio, otra de las áreas que exige más trabajo a la Clínica del Viajero son las enfermedades infecciosas que pueden adquirirse durante un viaje.

“Se trata de enfermedades que pueden ser comunes en otros países y sociedades, pero que el viajero no considera por no ser comunes en su propio país. Aquí en la Clínica nosotros hacemos un trabajo fuerte para prevenir ese tipo de infecciones por medio de la vacunación. Aquí manejamos 18 productos biológicos, la mayoría vacunas, para apoyar la prevención. La vacuna que aplicamos con más frecuencia es la de la fiebre amarilla, que es un padecimiento muy extendido en Brasil y en algunos países de África, pero también hay vacunas para evitar la fiebre tifoudea y un conjunto amplio de padecimientos que pueden provocar problemas graves, sobre todo si se viaja a lugares donde la infraestructura en salud es poca”, explicó el médico de la UNAM.

El doctor Díaz detalló que aunque se hace mucho trabajo en la terminal aérea de la capital de México, todavía no han alcanzado a atender a toda la población que por ahí viaja pues mientras ellos han atendido a unas 7 mil personas, en ese periodo de tiempo más de 40 millones de viajeros han despegado o aterrizado en el aeropuerto de la Ciudad de México.

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